Situación epidemiológica
Confirmaron 19 casos de tuberculosis en cárceles de Salta
El ministro de Salud Pública descartó un brote epidémico pero advirtió que la superpoblación carcelaria dificulta el aislamiento. El paciente más grave permanece con respirador por una meningoencefalitis con resistencia a antibióticos.

El ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, confirmó la detección de 19 casos positivos de tuberculosis dentro de las unidades penitenciarias de la provincia.
Durante sus declaraciones mediáticas, el funcionario expresó su preocupación por el estado de salud de un interno de 25 años alojado originariamente en la Unidad Carcelaria N° 1 de Villa Las Rosas, quien debió ser trasladado de urgencia e internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital del Milagro.
Además indicó que el joven de 25 años se encuentra asistido con respirador mecánico en estado grave y crítico. Los equipos médicos sospechan que el paciente desarrolló una meningoencefalitis tuberculosa, una complicación severa que afecta directamente al sistema nervioso central.
Adicionalmente, las evaluaciones de laboratorio identificaron que la cepa del paciente presenta resistencia a la rifampicina, uno de los principales antibióticos de primera línea utilizados en los esquemas farmacológicos habituales para combatir la bacteria.
"Eso es lo más grave que tiene la tuberculosis, la resistencia a los antibióticos. No es una epidemia, es una cosa que está controlada y es un paciente que se complicó", manifestó Mangione.
Estado de los restantes casos y controles en penales
Asimismo, en cuanto a los otros 18 internos diagnosticados, el ministro aseguró que se encuentran con el tratamiento farmacológico correspondiente y bajo estricto seguimiento médico dentro del sistema penitenciario.
También explicó que la cifra de 19 infectados responde a una intensificación en los relevamientos epidemiológicos que el Ministerio de Salud Pública comenzó a ejecutar en el ámbito carcelario, lo que permitió registrar casos que no estaban contabilizados previamente.
No obstante, Mangione cuestionó la falta de controles sanitarios continuados durante la última década dentro del sistema penitenciario y advirtió sobre los condicionantes estructurales que enfrentan las brigadas de salud.
En este sentido hizo enfasis en el hacinamiento y la superpoblación, en donde indicó que la falta de espacio físico adecuado complejiza de manera directa las maniobras de aislamiento de los enfermos y la trazabilidad de los contactos estrechos.
Y por último el riesgo de propagación externa. El ministro explicó que la presencia de la bacteria en las cárceles representa un factor de riesgo para la comunidad general debido al flujo constante de visitas, familiares y personal de custodia, por lo que se reforzaron los monitoreos de bioseguridad en los ingresos a las unidades.