Regímenes comunistas
El "Gato" Sylvestre elogió el modelo de Mao Zedong tras su viaje a China
El conductor de C5N aseguró que la reforma agraria maoísta sacó a millones de personas de la pobreza y comparó la planificación asiática con el peronismo, desatando críticas por omitir la catástrofe humanitaria y la hambruna que dejó decenas de millones de muertos.

El regreso del conductor televisivo Gustavo "Gato" Sylvestre de un viaje oficial a la República Popular China desató un intenso debate político y mediático tras sus declaraciones en la señal C5N.
Durante sus editoriales, el periodista defendió con firmeza la reforma agraria impulsada por el dictador comunista Mao Zedong, afirmando que "fue una reforma agraria en serio que sacó a millones de chinos de la pobreza", y sugiriendo que la Argentina debería haber profundizado un camino estatista y socialista similar.
Las afirmaciones del conductor no tardaron en viralizarse y generar un fuerte rechazo, especialmente por los paralelismos que estableció entre el modelo chino y el peronismo.
Además, Sylvestre sostuvo que ambos procesos comenzaron en torno a 1949, momento en que la República Popular China inició su andadura institucional y se implementaron los primeros planes quinquenales, señalando coincidencias en la producción inicial de industrias pesadas y remarcando la evolución tecnológica actual del gigante asiático frente al estancamiento argentino.
Asimismo, el conductor trazó comparaciones históricas entre el peronismo de Juan Domingo Perón y el régimen de Mao Zedong, señalando las coincidencias temporales (como hitos alrededor de 1949) y equiparando las lógicas de planificación económica estatales, como los Planes Quinquenales argentinos y el programa chino.
"Mire, cuando recorría el museo del Partido Comunista en Beijing, impresionante, donde te cuentan toda la historia, cuando te pones en un punto y te paras a comparar que ellos, la República Popular China, creada el primero de octubre de 1949, lanzaron el primer plan quinquenal, ya en la Argentina de Perón, ya se había puesto en marcha un plan quinquenal", indicó Sylvestre.
A lo que agregó: "Cuando te pones a ver qué es lo primero que empiezan a producir, como lo que ya se había producido acá en la Argentina, el auto, el avión, eso es una reforma agraria en serio que sacó a millones de chinos de la pobreza. Y hoy, en este decimoquinto plan quinquenal, ya están debatiendo y discutiendo la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías. Si vos te pones a comparar lo que fue prácticamente el mismo punto de partida, 1949, cómo se quedó la Argentina, cómo nos atrasamos, cómo seguimos envueltos en disputas, debates que no sirven para nada, mientras otros países avanzan a ritmo acelerado."
El costo humano del Gran Salto Adelante
Las expresiones de Sylvestre fueron duramente cuestionadas por omitir de manera deliberada el devastador costo humanitario del régimen maoísta. Según la historiografía rigurosa y registros internacionales, el despegue económico actual de China no se originó en el Gran Salto Adelante (1958–1962) de Mao.
Además, según la historiografía, se originó en las reformas de apertura económica y de mercado implementadas por Deng Xiaopinga partir de 1978 bajo el lema del "socialismo con características chinas" (descolectivización del campo, zonas económicas especiales y apertura al capital extranjero).
Sin embargo, lejos de ser un modelo de prosperidad, el Gran Salto Adelante, basado en la colectivización forzada de la tierra y la industrialización rural ultraacelerada, desembocó en la Gran Hambruna China, considerada la peor de la historia humana.
No obstante, historiadores e investigaciones especializadas calculan que dicho proceso provocó la muerte por inanición y represión de entre 15 y 55 millones de personas, sumado a ejecuciones y torturas masivas contra quienes intentaban resistirse a la expropiación comunista.
Diferencias estructurales entre los modelos económicos
Para comprender las trayectorias de ambos países, los especialistas señalan que las comparaciones mediáticas entre los planes de desarrollo de la República Popular China y los Planes Quinquenales aplicados en Argentina por Juan Domingo Perón omiten diferencias estructurales fundamentales en cuanto a métodos, escala y costos humanos.
En cuanto a los objetivos principales, los Planes Quinquenales argentinos lanzados en 1947 y 1953 se centraron en la industrialización por sustitución de importaciones (ISI), la redistribución del ingreso y la expansión de la infraestructura estatal. Por el contrario, El Gran Salto Adelante en China, implementado entre 1958 y 1962, buscó una colectivización forzada de la agricultura y una industrialización rural ultraacelerada para superar a las potencias occidentales.
Respecto al método agrario utilizado, el modelo argentino optó por un estímulo estatal a través del IAPI, manteniendo firmemente la propiedad privada de la tierra. En contraposición, el régimen maoísta eliminó por completo la propiedad privada y estableció comunas populares obligatorias.
En el plano de las consecuencias sociales, la planificación argentina permitió la ampliación de derechos laborales, el fortalecimiento del consumo interno y una urbanización ordenada. En la vereda opuesta, el modelo chino generó una desorganización agrícola extrema, una caída drástica de la producción y la falsificación sistemática de estadísticas oficiales.
Finalmente, en lo que atañe al costo humano, los planes de Perón se desarrollaron sin crisis humanitarias ni hambrunas asociadas. En contraste, el experimento de Mao desencadenó la Gran Hambruna China, con un saldo estimado de entre 15 y 55 millones de muertes humanas.