Alerta en las aulas
Más de 8.500 alumnos están en riesgo de abandonar la secundaria en Salta
El Ministerio de Educación presentó un nuevo sistema de seguimiento que detectó miles de casos críticos por ausentismo y repitencia, permitiendo activar un protocolo de intervención antes de la deserción.

El Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia de Salta puso en marcha un Sistema de Alertas Tempranas, una herramienta tecnológica que permitió dimensionar con precisión una de las problemáticas sobre el riesgo de abandono escolar en el nivel secundario.
Según los datos arrojados por el primer informe oficial, basado en la información del segundo trimestre, 8.552 estudiantes se encuentran actualmente en peligro de dejar la escuela sobre una matrícula total de 127.000 alumnos relevados en unas 350 escuelas secundarias de gestión pública y privada, tanto de modalidades orientadas como técnicas.
La magnitud del problema fue catalogada en distintos niveles de vulnerabilidad. Del total de estudiantes en la cuerda floja, 2.867 presentan un riesgo alto, mientras que los restantes 5.685 se ubican en una situación de riesgo medio.
No obstante, desde la cartera educativa advirtieron que estas cifras no son definitivas y estiman que el número de casos podría incrementarse notablemente una vez que se incorporen y procesen los resultados correspondientes al tercer trimestre del ciclo lectivo.
Asimismo, el tablero digital diseñado por el equipo técnico cruza múltiples indicadores clave de la trayectoria escolar de los alumnos, entre los que se destacan la inasistencia sistemática, la repitencia, la sobreedad, la no promoción y la acumulación de materias desaprobadas.
En las problematicas se distingue el ausentismo, donde las autoridades señalaron que la falta de concurrencia a clases constituye la primera gran señal de alarma.
Aunque la normativa vigente establece procesos de reincorporación recién al alcanzar las 15 faltas, el nuevo sistema está programado para disparar una alerta preventiva temprana apenas un estudiante acumula tres días consecutivos de ausencia, obligando a la institución a intervenir de inmediato. En algunos establecimientos específicos, los niveles de ausentismo trepan alarmantemente por encima del 20% o 30%.
Otro punto es la sobreedad y repitencia, si bien el indicador provincial mostró un descenso destacable al pasar del 47% en 2018 al 30% en 2025, continúa operando como un factor determinante en los sectores más vulnerables (en turnos vespertinos, por ejemplo, la gran mayoría de los alumnos en riesgo sufren este retraso).
En paralelo, la repitencia se mantiene estable en torno al 11,55%. A esto se suma un dato crítico detectado por la cartera educativa: de 24.000 alumnos que no promocionaron de año en el ciclo previo, 13.000 no volvieron a inscribirse, configurando una de las principales vías de pérdida de matrícula del sistema.
Focalización geográfica y planes de acción
A nivel territorial, el sistema permite desagregar la información con absoluta precisión, abarcando desde el nivel provincial hasta departamentos, escuelas, turnos, divisiones y alumnos particulares. Históricamente, los departamentos de San Martín, Orán y Rivadavia concentran los indicadores más desfavorables de la provincia.
Sin embargo, el objetivo central del tablero no es meramente estadístico, sino operativo. Cada establecimiento educativo tendrá la obligación de registrar formalmente las intervenciones desplegadas ante cada alerta roja o amarilla.
Entre las estrategias previstas se contemplan el contacto directo y seguimiento con las familias, clases de apoyo en contraturno, tutorías especializadas, trabajo pedagógico en pequeños grupos, intervención de equipos de orientación escolar y mecanismos de flexibilización de las trayectorias para garantizar que los jóvenes logren sostener el vínculo con la escuela.