Transporte público
SAETA comenzó a regularizar los pagos a las empresas y el servicio de colectivos
El presidente del directorio del organismo, Claudio Mohr, confirmó que se iniciaron las transferencias correspondientes a agosto tras cancelar el mes previo, mientras se negocia una propuesta para saldar la deuda prestacional y evitar recortes de frecuencias.

El servicio de transporte público de pasajeros en el área metropolitana de Salta atravesó horas de extrema tensión debido a un conflicto financiero entre la Sociedad Anónima de Estado de Transporte Automotor (SAETA) y las empresas subconcesionarias, el cual puso en vilo la continuidad de las frecuencias habituales ante la amenaza empresaria de reducir unidades en circulación.
Sin embargo, tras una serie de reuniones de negociación llevadas a cabo en las últimas horas, el presidente del directorio de SAETA, Claudio Mohr, llevó tranquilidad a los usuarios al asegurar que el servicio se encuentra garantizado y confirmar que ya comenzaron a realizarse las transferencias correspondientes al mes de agosto, luego de haber completado este martes el pago total de los haberes prestacionales pendientes de julio.
Asimismo, rente a los reclamos del sector empresario por los atrasos acumulados, Mohr negó categóricamente que el organismo provincial mantenga fondos retenidos.
"No se ha sentado sobre el dinero ni lo está pisando. A medida que va ingresando, se va pagando", sostuvo el funcionario, explicando que el flujo de caja se sostiene fundamentalmente a través de la recaudación genuina por el uso de la tarjeta y los aportes de subsidios provinciales. Esto ocurrió tras la abrupta eliminación de las partidas enviadas por la Nación, un recorte que estimó en unos 4.000 millones de pesos mensuales para el sistema local.
A la falta de asistencia federal se le suman las constantes subas en la estructura de costos operativos de las prestatarias, impulsadas principalmente por los incrementos en el valor del combustible y el último entendimiento paritario nacional del sector, que fijó un aumento salarial del 10% sumado a gratificaciones extraordinarias.
Pese a este escenario complejo, el titular de SAETA descartó que la salida sea un traslado directo de la crisis al bolsillo de los pasajeros mediante un fuerte tarifazo, advirtiendo que una suba desmedida dejaría el boleto fuera del alcance de una gran parte de los usuarios diarios.
El reclamo empresario
Por su parte, el sector que nuclea a las ocho empresas subconcesionarias emitió un comunicado conjunto en el que describieron la gravedad del cuadro financiero.
"Las empresas subconcesionarias del transporte urbano de pasajeros de Salta atraviesan una situación financiera compleja como consecuencia de los fondos que SAETA mantiene pendientes de pago. Esta deuda impacta directamente sobre la capacidad operativa de las empresas y, particularmente, sobre la posibilidad de afrontar los costos indispensables para sostener diariamente el servicio", indicó.
En este marco, tras la reunión mantenida con las autoridades, las prestatarias decidieron abrir un compás de espera hasta evaluar formalmente una propuesta que el directorio de SAETA presentará para achicar la deuda acumulada, que incluye los compromisos de agosto y la provisión de combustible de septiembre.
Además, desde el sector empresario remarcaron que el dinero liberado tendrá como prioridad absoluta la compra de combustible para evitar que los colectivos queden varados.
En paralelo, desde el plano gremial, el secretario de Prensa y Difusión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Gerónimo Requena, advirtió firmemente que el sindicato se mantendrá en alerta y no tolerará que el conflicto económico entre la empresa estatal y las prestatarias privadas derive en afectaciones a las fuentes laborales o al salario de los trabajadores.
Ajuste de frecuencias y demanda de pasajeros
Durante sus declaraciones, Mohr también reconoció que en los últimos meses se registró una reducción cercana al 15% en las frecuencias del servicio, aunque aclaró que esta medida no está vinculada al conflicto financiero actual, sino a una reestructuración operativa basada en la caída de la demanda.
Explicó que, mediante el monitoreo constante del uso de las tarjetas, el organismo analiza en tiempo real el flujo de pasajeros por línea, franja horaria y zona geográfica para adecuar la cantidad de unidades en circulación.
Según el funcionario, la merma en la cantidad de usuarios responde a modificaciones en los hábitos de movilidad y a la contracción de la actividad económica y el empleo, manteniéndose abierta una mesa de trabajo permanente entre SAETA y las operadoras para garantizar la sostenibilidad del sistema a mediano plazo.