Narcotráfico
Córdoba: Condenaron a una mujer que utilizaba a su hija para vender drogas
La Justicia dictó prisión domiciliaria para la imputada, quien operaba un punto de venta al menudeo junto a un jardín de infantes y exponía a la menor a fraccionar y entregar sustancias.

Una mujer de 43 años, identificada en la causa con las iniciales M.C.P., fue condenada a cuatro años y medio de prisión efectiva tras ser hallada culpable del delito de comercialización de estupefacientes agravada por la utilización de una menor de edad.
La sentencia la dictó el juez Gustavo Ispani, de la Cámara 3ª del Crimen de Córdoba, mediante un juicio abreviado donde la acusada aceptó los cargos y recibió el beneficio de la prisión domiciliaria debido a que tiene hijos a cargo.
El caso se destapó a raíz de múltiples denuncias anónimas realizadas por vecinos ante la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), quienes alertaron sobre la existencia de un punto de venta de drogas al menudeo que operaba sin ningún tipo de ocultamiento en el barrio IPV Argüello de la capital cordobesa, emplazado de manera contigua a un jardín de infantes.
La investigación judicial comprobó que la imputada involucraba activamente a su hija de 12 años en el circuito de comercialización. La menor no solo atendía a los compradores a cualquier hora, sino que también participaba en el fraccionamiento de la sustancia.
Además, una de las pruebas clave incorporadas al expediente fue un mensaje de texto de WhatsApp enviado por la niña a su madre que decía: “Ma, ¿a las bolsitas las dejo cortadas o las acomodo en la mesa?”.
Durante los allanamientos ejecutados por las fuerzas de seguridad en febrero de 2024, los efectivos secuestraron numerosas dosis de sustancias preparadas para la venta.
En dicho procedimiento, la madre fue detenida en el acto, mientras que su hermano logró profugarse temporalmente, siendo capturado posteriormente en noviembre de 2025 tras una persecución policial en el barrio Autódromo.
Declaración de la acusada y el pedido de disculpas
En el marco de la audiencia judicial, la mujer prestó declaración y reconoció su responsabilidad penal. Entre lágrimas, solicitó perdón al tribunal y argumentó las dificultades económicas que atravesaba.
En este sentido explicó que estaba separada, que vivía en una casa propiedad de su padre jubilado, que criaba sola a sus hijos y que percibía la Asignación Universal por Hijo.
Asimismo, afirmó que intentó subsistir mediante la venta de comida pero no le alcanzaba el dinero, y relató haber sufrido hechos de violencia de género por parte de su expareja, a quien denunció y que actualmente se encuentra privado de su libertad.
La fiscalía, a cargo de Marcelo Hidalgo, había solicitado originariamente una pena de seis años de prisión al considerar acreditada la gravedad de la coautoría agravada.
Sin embargo, la defensa solicitó una condena inferior, y el tribunal finalmente fijó la pena en cuatro años y medio tras ponderar la confesión de la acusada, su arrepentimiento y su situación familiar.
Por otro lado, la investigación judicial continúa su curso procesal respecto al hermano de la condenada y tío de la menor, identificado como D.E.P., de 47 años.
El hombre está acusado de ser el proveedor de la droga que se comercializaba en el domicilio y, a diferencia de su hermana, rechazó someterse a un juicio abreviado. Por este motivo, su responsabilidad será debatida en un juicio común en el que el Ministerio Público Fiscal adelantó que solicitará una condena de mayor severidad.