Río Juramento
Vecinos de Metán rechazan la reactivación del Proyecto León
Pobladores y referentes locales manifestaron su firme oposición ante legisladores provinciales por la iniciativa de explorar cobre y plata en los cerros de Río Piedras, advirtiendo sobre graves riesgos hídricos y ambientales.

Vecinos de Metán expresaron su rotundo rechazo a la posible reactivación del denominado Proyecto León, ahora vinculado también al Proyecto Macacha, una iniciativa con la que la empresa Ajax busca explorar yacimientos de cobre y plata en los cerros de Río Piedras.
La postura comunitaria fue planteada con firmeza durante una reunión mantenida en el Concejo Deliberante con los diputados provinciales Rodrigo García y Sergio López, un encuentro donde los asistentes lamentaron la ausencia de otros funcionarios y legisladores del departamento ante un tema de profunda sensibilidad pública.
El avance de la compañía por obtener los permisos ambientales para iniciar perforaciones y corroborar la rentabilidad del mineral reavivó un conflicto que lleva casi dos décadas en la región.
El rechazo vecinal encuentra un sólido respaldo en los antecedentes técnicos y administrativos del emprendimiento, que en su momento estuvo en manos de Alexander Gold y Alexander Mining plc.
Vecinas como Karina y Natalia Chancalay, junto a referentes históricos como Roberto Nieva, recordaron que en 2008 la Secretaría de Minería de Salta recomendó no aprobar el Informe de Impacto Ambiental presentado oportunamente, luego de acumular más de un centenar de observaciones críticas por parte de organismos provinciales, nacionales y equipos técnicos de la Universidad Nacional de Salta.
Aquella iniciativa contemplaba pruebas de extracción a cielo abierto y procesos de lixiviación, antecedentes que mantienen en alerta a los pobladores ante el temor de que los nuevos estudios deriven en una explotación minera de gran escala.
El eje central de la preocupación comunitaria gira en torno al uso y la preservación del agua, considerando que el yacimiento se ubica en una zona estratégica de recursos hídricos. Si bien desde la empresa intentaron llevar tranquilidad al asegurar que instalarán un reservorio propio sin extraer agua directamente del río Juramento, la promesa empresarial no logró disipar las desconfianzas.
Los vecinos cuestionaron que todavía no se aclaró fehacientemente de dónde se obtendría el caudal para llenar dicho reservorio, qué volumen total demandará la actividad minera ni qué garantías técnicas existen para evitar filtraciones o episodios de contaminación en las cuencas de la zona.
Para los habitantes de Metán, el cambio de denominación y de firma empresaria no modifica el núcleo del problema: la defensa de sus recursos naturales frente a un proyecto que ya demostró inviabilidad ambiental en el pasado.