Debate judicial
Juicio a “Pity” Álvarez: faltó por primera vez y peritos analizaron su salud mental
El exlíder de Viejas Locas se ausentó por primera vez en el debate tras manifestar que se sentía mal. En la novena audiencia, psiquiatras del Cuerpo Médico Forense declararon sobre su estado al momento del homicidio de Cristian Maximiliano Díaz.

El juicio que se sigue contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díazsumó una novedad en su desarrollo al registrarse la primera ausencia del músico desde que comenzó el debate oral.
El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados no se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, luego de que su defensa informará que el cantante amaneció descompensado y manifestó que se sentía mal, optando por permanecer encerrado en su habitación.
A pesar de su inasistencia, la novena audiencia continuó su curso formal bajo la representación de sus letrados, en el marco de un proceso que ya contaba con la autorización judicial para permitir su ausencia en determinadas instancias previas a los alegatos y al veredicto.
El eje central de la jornada estuvo marcado por las declaraciones de los profesionales del Cuerpo Médico Forense, quienes expusieron ante los jueces las conclusiones de las evaluaciones psiquiátricas y psicológicas practicadas al imputado.
Sin embargo, el psiquiatra Esteban Toro Martínez, integrante del organismo pericial, detalló los alcances de los exámenes realizados en 2018 y 2021 para determinar el estado mental del músico al momento de los hechos.
Además, el especialista indicó que si bien se detectó en Álvarez una “grave afectación” caracterizada por trastornos de la personalidad y un profundo consumo problemático de sustancias, no se hallaron indicadores que permitieran suponer la existencia de un cuadro psicótico al momento del crimen.
Al profundizar sobre la secuencia investigada, el perito definió la conducta del músico como “dirigida” y con “intervención de la voluntad”, descartando que existiera una alteración del juicio que le impidiera comprender y dirigir sus acciones. Como argumento técnico, Toro Martínez señaló que el comportamiento posterior al hecho, cuando Álvarez se trasladó en un vehículo hacia una discoteca y mantuvo interacciones selectivas, evidenció eficiencia y voluntariedad, diferenciándolo de un episodio de excitación psicomotriz o de pérdida total de control.
En sintonía con este testimonio, la licenciada en psicología Adela Beatriz Ahuad apuntó que, si bien se registraron ciertas fluctuaciones en la atención y concentración del acusado durante las evaluaciones, sus capacidades cognitivas se mantuvieron dentro de los parámetros esperables.
La novena audiencia también contempló el testimonio de efectivos policiales que intervinieron en las horas posteriores al homicidio y en los operativos de búsqueda. Entre ellos, el subcomisario Walter Guayta recordó cómo fue la entrega voluntaria del músico en la comisaría durante la mañana del 13 de julio de 2018, señalando que el imputado alternaba momentos de lucidez con episodios de profunda somnolencia.
Por su parte, la defensa legal de Álvarez intentó incorporar nuevos planteos y testimonios para equiparar la discusión probatoria, los cuales fueron desestimados por el tribunal al considerar que dilataban el proceso. Tras una serie de discusiones procesales y la revisión de registros de cámaras de seguridad, el debate pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles 23 de septiembre.
Motivos del juicio y la causa
Cabe recordar que la víctima se llamaba "Gringo" Díaz, tenía 36 años y era vecino del mismo complejo habitacional de Villa Lugano. Aunque no eran amigos, se conocían del barrio.
A partir de la reconstrucción judicial y los testimonios brindados en las audiencias de su juicio, los detalles clave del crimen exponen cómo se desencadenó el hecho: Además, de acuerdo con la investigación, meses antes del crimen el músico le pidió al "Gringo" Díaz que lo acompañara a comprar estupefacientes a la Villa 1-11-14. En medio de esa secuencia, Díaz desapareció llevándose supuestamente una mochila con dinero del cantante.
Asimismo, a raíz de esto, Álvarez quedó con un fuerte rencor latente y vecinos declararon que el músico había manifestado repetidas veces que, si se lo cruzaba, le iba a disparar.
En este sentido, alrededor de la 1:30 de la mañana, "Pity" Álvarez salió de su torre acompañado por una amiga. A los pocos metros se topó con Díaz, quien estaba con otro vecino, él lo increpó al músico para saldar cuentas por la acusación del robo. La discusión escaló rápido y Díaz, de contextura física más grande, lo desafió de forma agresiva.
En ese instante, Álvarez sacó una pistola calibre .25 de su campera y le efectuó un primer disparo a corta distancia directo a la cabeza, lo que provocó que Díaz se desplomara en el acto. Además, mientras la víctima yacía indefensa en el piso, el músico se acercó y le dio tres tiros más en el rostro.
Inmediatamente después de disparar, el músico obligó a su amiga a subirse a su auto Volkswagen Polo. Mientras escapaban hacia el boliche Pinar de Rocha en Ramos Mejía, le ordenó a la joven descartar la pistola tirándola en una alcantarilla de la colectora Dellepiane