Causa por Homicidio
Liberaron al acusado por el crimen del kinesiólogo David Corimayo en Cachi
José Enrique Salva, imputado como autor material del homicidio simple ocurrido en mayo de 2025, aguardará el juicio en libertad. Con esta medida dispuesta por la Justicia, los cuatro involucrados en la causa permanecen sin prisión preventiva.

El principal acusado por el homicidio del kinesiólogo David Corimayo, cometido en la localidad vallista de Cachi en mayo de 2025, recuperó la libertad por disposición de la jueza Virginia Solórzano, según confirmó la familia de la víctima.
Se trata de José Enrique Salva, quien se encontraba cumpliendo un régimen de prisión domiciliaria en su calidad de imputado como autor material del delito de homicidio simple.
Con esta resolución judicial, ninguno de los cuatro procesados por el crimen permanece detenido. Los restantes involucrados en la causa, identificados como Sebastián Hernán Mamaní, Cristian Daniel Márquez y Ezequiel Román Cruz, están acusados en calidad de partícipes necesarios del homicidio y también continúan en libertad a la espera de la fijación de la fecha para el debate oral y público, estimándose que el juicio podría llevarse a cabo durante el transcurso de 2027.
Antecedentes de la agresión y reconstrucción judicial
Cabe recordar que David Corimayo era un reconocido profesional de la kinesiología en la región, estrechamente vinculado a las actividades comunitarias de la Iglesia y al paraje La Paya, ubicado a 13 kilómetros de Cachi.
El hecho se produjo el viernes 2 de mayo de 2025, cuando la víctima fue blanco de una violenta agresión en la vía pública que le ocasionó graves traumatismos craneoencefálicos, derivando en su fallecimiento días más tarde en el hospital San Bernardo de la ciudad de Salta.
De acuerdo con la reconstrucción lograda a partir de los registros de las cámaras del Sistema de Emergencias 911 y de dispositivos de seguridad privados, el episodio se desencadenó cuando Corimayo circulaba con su vehículo por la calle Monseñor Tavella y se cruzó con un automóvil en el que se desplazaban los cuatro imputados.
Además, los sujetos lo increparon, golpearon el capó del rodado y, cuando la víctima intentó continuar su marcha, uno de los agresores pateó una de las ruedas. Si bien los registros fílmicos no captaron el momento exacto del ataque físico letal, la instrucción judicial logró articular la secuencia mediante testimonios y elementos probatorios.
Tras la agresión, Corimayo condujo su vehículo durante unos metros antes de perder el conocimiento, momento en el cual una vecina alertó a su familia para su traslado de urgencia al centro asistencial local.
Denuncias por deficiencias en el traslado sanitario
Asimismo, los familiares de la víctima cuestionaron públicamente las graves carencias logísticas y de equipamiento registradas durante el operativo de derivación médica desde Cachi hacia la capital provincial.
Según el testimonio de su sobrina, Candelaria Díaz, la ambulancia carecía de los elementos indispensables para una emergencia de alta complejidad, lo que obligó a realizar una escala de urgencia en el hospital de Payogasta tras sufrir el paciente un paro cardíaco en pleno trayecto.
Los allegados denunciaron que dicho establecimiento sanitario carecía de desfibrilador y de dosis de adrenalina para asistir la urgencia, debiendo improvisar la sujeción del tanque de oxígeno con una soga dentro de la unidad de traslado para procurar la supervivencia de Corimayo durante el operativo hacia la ciudad de Salta.