Presunta corrupción
Investigan millonaria defraudación en salarios en la Armada Argentina
Una denuncia presentada ante la Justicia Federal involucra a oficiales y civiles en un esquema de falsas liquidaciones, retornos y desvíos de fondos por $1.600 millones.

La Armada Argentina se encuentra atravesando un fuerte escándalo institucional luego de que siete oficiales aportaran sus testimonios para formalizar una denuncia ante la Justicia Federal por presuntas irregularidades en la liquidación de haberes, cuyo perjuicio económico se estima en unos $1.600 millones.
El caso, radicado en el Juzgado Federal N° 2, salpica a alrededor de 25 personas entre uniformados y personal civil pertenecientes al área de los Servicios Financieros de la Armada (SIAF), y pone bajo la lupa un mecanismo de estafa que habría operado de manera sistemática desde el año 2022.
De acuerdo con la información recabada, la trama delictiva comenzó a desmoronarse cuando una teniente se negó rotundamente a participar de las maniobras y a recibir un suplemento salarial del cual debía reintegrar la mitad en concepto de soborno.
La negativa de la oficial activó presiones internas por parte de capitanes involucrados, lo que finalmente dinamitó el circuito de complicidades y propició la filtración del caso a la cúpula de la fuerza.
La investigación detalla que la operatoria fraudulenta se basaba en la manipulación de códigos de haberes destinados a oficiales retirados y en actividad, además de la retención sistemática de pagos correspondientes a personal que ya se había desvinculado de la institución.
Según precisó una fuente vinculada a la fuerza, los operadores enviaban al Ministerio de Economía planillas con números de CUIL y montos globales desactualizados tras las bajas de agentes, apropiándose del remanente de dinero girado por el Estado.
Asimismo, los denunciantes indicaron que el esquema incluyó la creación artificial de suplementos por especialidades que eran cobrados de manera indebida bajo la modalidad de retornos, donde los beneficiarios recibían sumas infladas para luego devolver un porcentaje a los jefes y contadores responsables de cargar las planillas.
Desde la cúpula de la Armada y el Ministerio de Defensa emitieron directivas internas señalando que existe "tolerancia cero" frente al manejo irregular de los recursos públicos, mientras que los oficiales denunciantes exigen que la investigación avance sobre todos los implicados y no se acote únicamente al grupo inicial de señalados.