Consenso y debate
Focos en los duros debates del senado por la nueva ley de biocombustible
La Cámara alta aprobó el nuevo marco regulatorio tras una intensa discusión marcada por cruces regionales, la defensa de las pymes y la reconfiguración de los cortes obligatorios para naftas y gasoil.

El Senado de la Nación aprobó el proyecto del nuevo régimen de biocombustibles, donde la senadora por Salta, Flavia Royon, fue la encargada de presentar el proyecto al inicio del debate y también encabezó las negociaciones con otros bloques provinciales para introducir las modificaciones necesarias para destrabar la aprobación.
“Esta iniciativa busca potenciar las cadenas de valor del interior del país, atraer inversiones y generar fuentes de trabajo. Propone un marco integral nuevo para una industria en la que nuestro país ya ha invertido y hoy necesita reglas nuevas. Busca preservar y dar previsibilidad a las capacidades productivas existentes, pero también crear una transición hacia un marco más competitivo. Vamos a pasar de un esquema más regulado donde el Estado determina quién produce, cuánto y a qué precio, a uno donde sea el mercado el que determine los precios”, Informó Royon.
En este sentido el proyecto con media sanción, establece cambios sustanciales en las proporciones de mezcla obligatoria para los combustibles de origen fósil. En el caso del bioetanol, el corte obligatorio subiría del 12% al 15% dentro de los 12 meses posteriores a la sanción. Sin embargo, se reservará un 6% para el etanol elaborado con caña de azúcar y 6% para el producido con maíz; el 3% restante quedaría sujeto a competencia entre los productos habilitados.
En el caso del Biodiésel, el corte obligatorio pasaría del 7,5% al 10% en el mismo plazo. A su vez, el proyecto prevé una transición con segmentos diferenciados para firmas “integradas” (vinculadas a grupos aceiteros) y plantas “no integradas” (pymes regionales que no producen la materia prima).
Además, para llegar al 10% de corte, las no integradas tendrían inicialmente reservado el 6,5% del mercado. Esa proporción bajaría a 5,5% en 2029, a 5% en 2030 y a 4% desde 2031 hasta 2036. Así, una parte creciente del mercado de biodiésel quedaría abierta a la negociación entre empresas integradas y no integradas.
“En el caso del biodiesel, se levanta el corte, se establece una transición hasta el 2036 y eso asegura que la apertura no va a ser abrupta”, resaltó.
No obstante, las pequeñas y medianas empresas (“no integradas”) presionaron para mantener su participación del 7,5% del mercado, bajo el argumento de que no podrán competir con las grandes aceiteras de Santa Fe y Córdoba, por lo que el mercado terminará concentrándose en muy pocos grandes jugadores. Las voces críticas advirtieron que las regulaciones que contempla el texto atentan contra los pequeños productores.
En ese sentido, el senador pampeano Daniel Pablo Bensusán (Justicialista) cuestionó en duros términos la iniciativa por la gran perdida comercial de las pequeñas pymes de la región.
“Este proyecto tal como está perjudica a La Pampa, San Luis, Entre Ríos, parte de la provincia de Buenos Aires, donde están instaladas las pymes regionales de biodiesel. Se perjudican porque no tienen un segmento específico, porque tienen un problema logístico de distancia de los puertos. Si corresponde segmentar entre caña y maíz el bioetanol, ¿por qué no se puede segmentar entre las pymes alejadas del puerto y las grandes aceiteras?”, cuestionó Besusán.
A lo que agregó:“Quienes acompañen esta ley tendrán que explicarle a los que pierdan sus fuentes de trabajo en La Pampa y en San Luis, porque con este dictamen en poco tiempo más empiezan a cerrar todas estas pymes que invertían y producían en las economías regionales del interior y va a quedar todo concentrado en el polo agroexportador de la provincia de Santa Fe”.
Por su parte, el jefe del bloque Justicialista, José Mayans, llamó a posponer la votación para continuar con la negociación sobre Biodiésel ya que no se llegó a un acuerdo con las modificaciones planteadas horas antes del inicio de la sesión parlamentaria.
“El pez más grande se va a comer al pez más chico. Nosotros no podemos permitir que eso pase. Nosotros queremos votar la parte de Bioetanol, donde hay acuerdo, pero no podemos votar la parte de Biodiesel por solidaridad con los sectores a los que le van a cerrar la empresa. Esto perjudica al 50% de los pequeños productores, los dejamos en manos de los grandes, que los van a reventar”, resaltó Mayans.
Pese a que Mayans pidió que el debate pase a un cuarto intermedio para seguir negociando, la moción resultó rechazada por amplia mayoría.
Transparencia, precios y defensa de la competencia
En defensa de la postura oficialista, el cierre de los libertarios quedó a cargo de Patricia Bullrich, quien destacó la necesidad de una transición ordenada y además defendió con su totalidad la aprobación del nuevo marco regulatorio del proyecto.
“No le estamos diciendo a una pyme que se arregle sola: le estamos dando tiempo, previsibilidad y capacidad de integración”, explicó Bullrich.
Además de la elevación de las cuotas de los cortes, la iniciativa incorpora mecanismos para asegurar la libre formación de precios y evitar distorsiones en el mercado interno. La comercialización mensual destinada a abastecer los cortes obligatorios se concentrará de forma única mediante subastas públicas en un Mercado Electrónico operado por un organismo independiente, tomando como referencia objetiva los valores internacionales de paridad de importación.
Asimismo, se permite la desregulación del uso y la comercialización de energías renovables complementarias, como el biometano para inyección en gasoductos y el Combustible Sostenible de Aviación (SAF).
Finalmente, se incorporaron resguardos explícitos contra la concentración económica y mecanismos para afianzar el federalismo productivo, fijándose una cláusula antimonopolio que impide que alguna empresa elaboradora o grupo económico pueda adjudicarse más del 10% del biodiesel comercializado por año, con un techo máximo absoluto de cincuenta mil toneladas anuales por firma. Tras su media sanción en la Cámara alta, el texto será girado a la Cámara de Diputados, donde por el momento no existe un cronograma previsto para su tratamiento.